Detrás de cada prenda Woowoman hay un pedacito de mi historia, de mis ideas y de mi corazón. Diseñar no solo es crear ropa, es dar forma a emociones, momentos y energía. Amo estar detrás del proceso creativo: elegir telas, probar cortes, cuidar cada detalle... ver como algo que nació en mi mente se convierte en una prenda que acompaña a otra mujer en su propio camino.

No creo en producir por producir, prefiero hacerlo de manera consciente, en pequeñas cantidades, poniendo atención en cada paso y en cada pieza. Para mí, cada prenda tiene alma, porque está hecha con intención, con tiempo y con propósito.

Woowoman no busca llenar clósets, sino inspirar movimiento, conexión y fuerza desde lo más real. Porque cuando algo se hace con amor, se siente en cada costura.

Después de años soñando, creando, pausando y volviendo a empezar, Woowoman finalmente toma forma. No como un simple proyecto, sino como un reflejo de todo lo que soy y de todo lo que he aprendido en el camino.

Gracias a todas las mujeres que han sido parte de este proceso, por inspirarme, por creer y por caminar conmigo. Este es solo el comiezo ... ¡y se siente increíble!

Con cariño, Arlette.